ser fuerte

No siempre tienes que ser fuerte, pero sigue caminando

No todos los días conseguimos ser fuertes, porque las dificultades y barreras de la vida a veces consiguen desmantelarnos y llegan a nosotros en forma de agotamiento ya sea físico, emocional o mental….

Así es la vida, hay días en los que somos más fuertes y seguros, pero hay otros en los que necesitamos apoyo y un respiro para poner las cosas en orden y nuestra vida en su sitio…. Se necesita un trozo de tiempo para volver a centrarnos, pero nunca una parada…

De esta manera, no es necesario ser fuerte todos los días y eso está bien, pero lo que no podemos hacer es renunciar a seguir adelante porque eso demuestra la mayor debilidad, no creer en nosotros mismos y en nuestro potencial y, principalmente, no creer que podemos hacer cualquier cosa si tenemos la vida de nuestro lado…

No dejes de descansar porque eso nos hace fuertes

Cuando sientas que ya no puedes caminar, detente un rato y descansa, porque tendrás más tiempo para caminar, otros días para buscar tus sueños y mucha fuerza de tu interior para seguir adelante… Créeme, no eres débil, sólo humano, porque todos nos cansamos de vez en cuando, pero los más fuertes no abandonan el camino y se levantan con más fuerza…

Pero es necesario que no escuches a los que te empujan a volver atrás porque el camino es difícil, escucha a los que te dicen que eres capaz y te llevan de la mano para que superes los obstáculos y sigas adelante; no dejes que tus oídos se conformen con los que dicen que lo mejor es abandonar porque luego reclamarás no haber caminado más.

No dejes de descansar porque eso es lo que nos hace fuertes y capaces de levantarnos una vez más con el corazón lleno de certeza de que podemos seguir adelante porque esa es la única opción que nos hará felices; no dejes de lado tus sueños porque parezcan lejanos, es necesario tener persistencia y, sobre todo, esperanza de que soñar es sólo una etapa en la concreción de lo que queremos

Más fuerte que tu debilidad, es posible

Aprende a ser más fuerte que tu debilidad….  No te conformes con renunciar a algo porque sea difícil o porque te exija demasiado porque esas son las cosas que más valen la pena y que valorarás cuando lo consigas. La mayor debilidad no está en renunciar temporalmente, sino en renunciar y no luchar por cosas que llenarían tu vida, aportando más alegría a tus días…

Así que no te importe pedir ayuda cuando la necesites, pero elige a los que te abrazan y consiguen ayudarte a avanzar y no a los que te empujan a retroceder o a estancarte. Que no te importe llorar porque es parte del camino, las tierras desérticas del viaje necesitan ser regadas para que tus sueños florezcan; no olvides que tu alma te cuida y te sostiene y sabe que no debes dejar de pedirle que esté en tu camino porque la ligereza de nuestros pasos y la sonrisa de nuestro rostro depende de nuestro propio interior. ¡Muchas suerte en tu camino!

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